Editorial

El hombre es el presidente, la mente es la secretaria. Los modelos de pensamiento y el comportamiento del hombre son su esposa. Los sentidos son los ayudantes de la secretaria(mente). El cuerpo es el criado. No es la secretaria quien decide la actividad; es la esposa. Ella trabaja más a través de la secretaria que del presidente (el hombre). Él sigue siendo un testigo mientras que su señora utiliza su organización. Dr. K. Parvathi Kumar
Dr. K. Parvathi Kumar
Editor en Jefe 

Así, la mente es más un transmisor de pensamientos y deseos (la esposa) generados desde el hombre. La mente (la secretaria) no es la que decide. El hombre no es tampoco quien decide. Es sobre todo la esposa, el modelo permanente de pensamientos y deseos, quien decide. Los pensamientos tienen lugar pero las personas piensan, que piensan. No es verdad. Los pensamientos tienen lugar incluso si las personas no desean pensar. De hecho, la persona que no desea pensar ¡piensa más! Los pensamientos fluyen a través de la mente y no de la mente. La transmisión necesita ser incluso parte del flujo; entonces la mente permanece sana. Si fluyen pensamientos sanos, la mente se vuelva más sana; pasa salud a los sentidos y al cuerpo. “La energía sigue al pensamiento”. Los pensamientos correctos traen energía correcta, otros pensamientos traen otras energías.

Además, el flujo rítmico de pensamientos trae una mayor fuerza de vida porque la vida se mueve en ritmo. Si a veces hay ráfagas de flujo y otras veces flujo suave, la mente y su organización se ven afectadas. Si frecuentemente se altera el voltaje, el equipo eléctrico se daña; de la misma forma se daña el cuerpo. El ritmo es importante para la fuerza de la vida. Si observamos el latido del corazón, la circulación de la sangre y la respiración, son todos rítmicos. El flujo irregular de pensamientos perturba este ritmo. Los pensamientos de odio, maldad, celos, cólera y de cualquier emoción fuerte también lo perturban.

La gente moderna, que está en actividad excesiva sin ritmo en relación al sueño, al trabajo, al alimento y al descanso, comprende poco esta importancia del flujo de pensamientos rítmicos y saludables. La vida moderna es tan agotadora que se perturba el ritmo con frecuencia. La perturbación frecuente del ritmo daría como resultado  una salud muy enferma, incluyendo la salud mental enferma.

La búsqueda del hombre hacia la acumulación material lo está llevando a pasar por alto todos los ritmos importantes de la vida. El resultado es el desequilibrio gradual en el flujo rítmico de la energía a través de la mente. La Ley del Ritmo es una ley de la mente. Esta ley se infringe extensamente, hoy en día. Las escrituras comparan el flujo de pensamientos al flujo de olas en la orilla. Hay un ritmo en su flujo; hay una canción en su movimiento. Cuando la canción de las olas se perturba, es como un tsunami. Hoy en día, hay muchos tsunamis mentales que necesitamos conocer y rectificar. Nos preocupamos del tsunami físico pero el tsunami mental es sutil, pasa desapercibido y es más peligroso que el tsunami oceánico.

La enfermedad mental se debe al flujo arrítmico de pensamientos excesivos a través de la mente. Puede también ser debida a la carencia del flujo de pensamientos, que es el hermano gemelo del flujo excesivo: el desbordamiento y la carencia del flujo son el anverso y el reverso de la misma moneda.

La profesión médica necesita imponer las leyes sociales para restablecer la ecuanimidad entre el trabajo, la actividad social y el sueño. Este triángulo básico no se puede perturbar por la manía de más trabajo, más dinero y más poder. Esto es la necesidad del momento. La noble profesión de la medicina dice: “La prevención es mejor que la curación”.

Dr. K. Parvathi Kumar